El bien y el mal, espiritualidad judía

Todo lo que existe se alimenta de la mano de Di-os. Incluso el mal que niega que haya un Di-os debe vivir de sobras lanzadas desde el cielo.
Pero luchar contra el mal cara a cara es inútil. Nuestra estrategia consiste en cortar el suministro.
Sabemos que entre el reino del bien y el caos del mal se encuentra un terreno neutral, un campo de batalla.
Todos los suministros para

Volver a empezar

Las fuentes de la Torá oral describen que Abraham, nuestro patriarca, ya a los tres años "reconoció a su Creador". Luego se dedicó a difundir la fe en una única Divinidad universal. Y luego por su militancia fue arrojado a un horno lleno de brasas encendidas, de la que se salvó por milagro. Sin embargo cuando la Torá escrita nos habla de Abraham, por primera vez, pasa por alto todas estas cuestiones tan importantes de su vida y

El diluvio universal en la vida diaria. La metáfora del Arca de Noé

El Jasidismo desarrolla el concepto de las aguas del Diluvio de Noé, tomándolo como símbolo del servicio a Di-os. Estas aguas representan las preocupaciones por el sustento económico y el flujo de pensamientos agobiantes que se abaten sobre el individuo. Las aguas pueden ser destructivas como en el diluvio o ser purificadoras y elevadoras del nivel de conexión Divino. Sólo depende de cómo enfrentemos los desafíos de la vida. Si la persona logra superar el torrente